
Bajo tierra, en la red de túneles y cuevas que forman la Catedral Blanca, Alina es a la vez prisionera y objeto de adoración. Está muy débil; y la idea de embarcarse en un nuevo viaje en busca del tercer amplificador, el pájaro de fuego, parece una locura. Pero su poder ha cambiado desde la última batalla, y sus nuevas habilidades podrían aterrorizar incluso a sus propios aliados.
¡Hola ratones🐭! Hoy os traigo una nueva reseña de la trilogía Grisha, que ya sabéis que he estado haciendo lectura conjunta (pss, sigueme en instagram que os lo cuento todo😂) con Marta de @bookpiic. Asi que; después de leer el segundo libro Asedio y tormenta, os cuento mi opinión sobre el tercer y último libro de la trilogía Grisha así que... ¡Comenzamos!
Tras el enfrentamiento con el oscuro y su ejercito en el pequeño palacio; Alina y sus compañeros se refugian en la Catedral Blanca, un conjunto de túneles y laberintos que conectan las distintas iglesias de Ravka y que estan ocupadas por muchos seguidores de nuestra protagonista. Alina se encuentra débil; pero tiene en mente un pensamiento: encontrar el tercer amplificador, el pájaro de oro. Asi pués; ella junto con mal y otros compañeros emprenderán un camino para intentar encontrar el tercero y conseguir derribar el poder del Oscuro que asola el reino. Toda esta historia se encuentra en tercera persona a través de los ojos de Alina, por lo que conoceremos su personalidad; como sucedía en los otros dos libros de la trilogía.
Después de leer este libro; tengo que decir que me ha gustado muchísimo. El ritmo de la trama no es abrupto, sino que se ha ido desarrollando poco a poco haciendo que sea in crescendo hasta el fin del libro; lo que hace que poco a poco te vaya atrapando. Además de ello; creo que otro punto muy bueno de este libro es que todas las subtramas que se han ido desarrollando en los dos anteriores, se van cerrando a lo largo de este libro; lo que hace que todo el final tenga un sentido.
En relación con ello os tengo que comentar también que el final del libro me encantó; y que me pareció muy bien desarrollado. En este sentido se nota la evolución en la pluma de Leigh Bardugo.
7,5/10 Un final muy bueno para una trilogía que me ha enganchado desde un principio.
Felices lecturas ratones,
Esther🐭











