Memorias de una geisha; Arthur Golden:

marzo 24, 2017 0 Comments A+ a-

Sinopsis:

En esta maravillosa novela escuchamos las confesiones de Sayuri, una de las más hermosas geishas del Japón de entreguerras, donde aún resonaban los ecos feudales y donde las tradiciones ancestrales empezaban a convivir con los modos occidentales.
De la mano de Sayuri entraremos en un mundo secreto dominado por las pasiones y sostenido por las apariencias, en el que la sensualidad y la belleza no pueden separarse de la degradación y el sometimiento: un mundo en el que las jóvenes aspirantes a geishas son duramente enseñadas en el arte de la seducción, en el que su virginidad se vende el mejor postor y donde tienen que convencerse de que, para ellas, el amor no es más que un espejismo.



Citas:

Le aterraba más el fuego que a un vaso de cerveza un hombre sediento
“Podía irme a la cama con la idea de que no siempre iba a ser como una gota de té derramada en las esteras de tatami
“Eran los obstáculos y las preocupaciones lo que le había proporcionado a mi vida su intensidad
“Pr eso los sueños son tan peligrosos: abrasan como el fuego y a veces nos consume totalmente”
“Pero ahora sé que nuestro mundo no es nunca más permanente que una ola que se eleva sobre el océano”
“Cualesquiera que sean nuestras luchas y nuestras victorias, como quieran que las padezcamos, enseguida desaparecen en la corriente, como la tinta acusa sobre el papel”

Arthur Golden (1956- )

El escritor estadounidense Arthur Golden nació en Chattanooga, estado de Tennessee, en el año 1956, hijo de Ruth Holmberg y Ben Hale Golden, ambos editores del Chattanooga Times. Su abuelo era Adolph S. Ochs, editor del “New York Times”.
Arthur estudió arte en la Universidad de Harvard, centro en el cual se especializaría en arte japonés.
En 1980 realizó un master en historia de Japón por la Universidad de Columbia. Dos años después contrajo matrimonio con Trudy Legee.
Su atracción por el mundo oriental le llevó a aprender chino mandarín y a residir en Pekín y en Tokio, la capital japonesa.


Después de trabajar como editor en el Chattanooga Times, Golden publicó su primera novela, “Memorias de una Geisha (Memoirs of a geisha)” (1996), un best-seller para el que contó con la experiencia de la Iwasaki Mineko.

Opinión:

Escrito de forma ligera y gran sentimiento; el autor no solo nos envuelve en una época de entreguerras sino también nos envuelve en las fortunas y desdichas de la protagonista Sayori.
Aunque cabe destacar, que no solo realza la figura principal (Sayuri), sino de también de todos los demás personajes, dotándoles de una historia y una personalidad compleja, con una profundidad realmente increíble, que realza con el estilo tan único del autor.
No solo muestra una prosa ingeniosa, sino también en ella deja vislumbrar la gran pasión y la afinidad con la cultura japonesa, ya que expresa no solo una historia fantástica donde los temas como: el amor, el deber, la pasión, los celos, la envidia, y la amistad cobra una nueva visión; sino que además lo hace con una sensibilidad extraordinario, con suavidad y belleza; no solo te trasladas a la historia de Sayuri además te trasladas a su corazón, viendo y sintiendo lo que ella.
Aunque personalmente, me hubiera gustado, algunos capítulos más que traten de la cultura japonesa (mi devoción a la historia y a la antropología así me lo implora). Pero a rasgos generales, es un libro que puede tocar la fibra sensible hasta los corazones más herméticos, ya que su estilo, la temática y el trasfondo habla de las pasiones de los seres humanos y estas nos son indiferente a nadie; además el hecho de la ligereza de la prosa y la facilidad de lectura no resta importancia al trasfondo de las reflexiones que en él se recoge.
Conclusión, es una pieza literaria de gran belleza y maestría técnica, además de una prueba de la calidad y el cuidado de la pieza, que con habilidad el autor es capaz de mostrar las desgracias desde un punto delicado y bello haciendo una oda al esplendor de la caída de una época y el resurgir de otra, con el equilibrio típicamente japonés envolviendo como si fuera seda a toda la narración.

Puntuación:

9/10

Absolutamente recomendable